De sal y de roca. La orilla de la cama me lleva a la cueva que te conté entre sueños. Tomo la sábana como estandarte. Mi punto de fuga. Me fugo de vos. De voz. Danzas etéreas entre sueños nos llevan. Las piedras de colores dibujan mi piel. Soy arena mezclada con sal. Soy el mar jugando a la tempestad. Entras. Tu piel añeja recubre mis calmas. Arboles y capicúas. La raíz que es follaje. Llueve por dentro. Mojados los sexos mutilan el pudor. Que te cuenten mis caderas lo que mi voz ha de guardar. Que te digan mis piernas lo que de antes creí olvidar. Come de esta carne cual caníbales ávidos de esplendor. Los poros destellan luces de sol. Seamos un par de extranjeros en tierras de placer. Déjame jugar, déjame estar donde se rompe tu piel y comienza la eternidad.
domingo, 17 de abril de 2011
viernes, 15 de abril de 2011
martes, 12 de abril de 2011
Como una palabra que es leída muchas veces. De repente, sin que des cuenta de ello, pierde sentido. Las puntas de los dedos en oración repiten tu nombre. Tu nombre. Tu, hombre.
El rostro se borra entre todas las luces. Es imposible escapar del dolor, no hay aún un bolso donde esconder esto tan mío que pareciera ser tu voz.
La música abraza este lento y suave rasgar.
Y créeme, no movería un ápice esta historia, no cambiaría absolutamente nada.
Mi viejo amigo. Mi viejo amor. Mi viejo dolor. Mi viejo caminar.
Mi nuevo amor, mi nuevo dolor, mi nuevo danzar.
Fue ahí, en el medio de todos los animales y sabios que sentí la explosión que tanto cuidé de tu piel.
Como un animal herido pongo la cabeza entre mis piernas y abrazo la espalda con brazos de mar. Como animal herido (herido de vida) reposo los labios sobre mis cortes, mis pliegues.
Hoy se de vida. Se de esta muerte también.
Desde otros lugares que aquí no hay palabra para nombrar.
domingo, 10 de abril de 2011
Gracias.
Les vi como ahora les veo. Abrí los ojos al universo y el universo fueron mis ojos. Las raices de mis manos y cabellos fueron a la tierra. Madre. Estos cuerpos que no alcanzan, el no entendimiento. Llegó, comprendí. Se fue. Sonreí. Gracias.
sábado, 2 de abril de 2011
El barro cubrió sus piernas. Mitad mujer. Mitad barro. La Mar. Una montaña surgió de su vientre. Olvidó por un momento su humanidad. La mar. Mujer.montaña.
Abrió su cuerpo a La Mar.
La tragó entera.
Las orejas llenas de sal....el cabello mojado se movía al ritmo de la orilla.
Su cuerpo no era más. Barro de Mar.
lunes, 28 de marzo de 2011
Tsunami
Inició en esa roca.
El me habló, escuché atenta. Una belleza violenta me jaló. Algo parecido al miedo. Un amor casi miedo, un miedo casi amor que no me soltó. Me dejé en sus brazos, si ha de revolcarme dejaré que me lleve sin pudor.
Sola, en el medio de su aterradora inmensidad, ahí donde mis pies no alcanzaron ya. Ahí en la constante de la profundidad.
-Respira, eso tranquiliza- Las estrellas tocan a mi puerta, lo natural de amanecer con su voz. Voz de sal.
Animal puro. Animal violento. Animal amoroso. Animal. Vivo. Partícula. Heme aquí.
En esta orilla me dejé caer.La ola de su carne me llevó a la profundidad de mis deseos. -esto es desear-.
Tomé aire y también dejé de pensar. Escuché a la piel y me quedé sorda.
Fluye.
HUYE
No más cadáveres en mi playa. No más. Nunca más.
es necesario salvarme de ti. es necesario salvarme de mí.
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